Hablar de pérdidas de orina en hombres sigue siendo un tema tabú.
Muchos piensan que solo afecta a mujeres o personas mayores, pero la realidad es que cada vez más hombres jóvenes experimentan escapes de orina, sobre todo durante el ejercicio físico.
Y lo curioso es que, en muchos casos, la causa no es la edad ni una cirugía, sino algo tan simple y tan corregible como un mal manejo del esfuerzo, así como un suelo pélvico incompetente ante el esfuerzo.
¿Qué pasa durante un esfuerzo?
Cada vez que hacemos un esfuerzo, como levantar pesas, empujar algo pesado… aumenta la presión dentro del abdomen.
Si el suelo pélvico, que actúa como una base de sostén, no trabaja de forma competente o no se activa cuando debe hacerlo (esto se llama sinergia), no podrá soportar esa presión, y como consecuencia el resultado puede ser una pequeña (o gran) pérdida de orina.
Esto se conoce como incontinencia urinaria de esfuerzo (IUE).
Errores comunes en el gimnasio y fuera de él
Muchos hombres, sin saberlo, empeoran su suelo pélvico con ciertas hábitos.
- Contener el aire al levantar un peso (la famosa maniobra de valsalva), con una desactivación de forma no deseada del suelo pélvico.
- Contraer el abdomen con una fuerza de empuje hacia abajo.
- No activar el suelo pélvico antes del esfuerzo, esto debería pasar de forma automática y refleja pero muchas veces esto no sucede y en ese caso deberemos de rehabilitarlo para que suceda.
- Realizar ejercicios de impacto sin control postural (saltos o sprint).
Con el tiempo, estas malas prácticas pueden debilitar la musculatura profunda y favorecer esas pérdidas urinarias.
La clave: coordinación y sinergias
El secreto no está solo en fortalecer, sino en coordinar.
Antes de realizar un esfuerzo, es importante que tu suelo pélvico se preactive por si mismo.
Esta sincronía ayuda a mantener la presión equilibrada dentro del abdomen y a proteger la vejiga y los músculos de soporte.
¿Pero como saber si esto me sucede? Para saberlo la Fisioterapia de suelo pélvico utilizamos la ecografía.
La IUE en hombres no es un signo de debilidad ni algo que deba ocultarse.
A menudo es el resultado de una técnica de entrenamiento incorrecta y puede prevenirse y corregirse con educación, ejercicios adecuados y fisioterapia de suelo pélvico.
Cuidar tu suelo pélvico no solo evita pérdidas de orina, sino que mejora tu rendimiento deportivo, tu postura y tu confianza.
¡Porque el entreno de fuerza es fundamental para salud, pero cuídala también desde el interior!

